6/15/2005

La Dama de Shalot, por Lily Maid

Si alguien llega a éste blog, por favor, ponedme qué quereis que ponga,qué cosas se podrían poner, o cosas que no sé que existen y son del tema Arturico......

No pretendo que sea una página ordenada, simplemente poner todo lo que pueda, simple y llanamente porque me gusta.


un beso


Lo siguiente que voy a poner es de la Tejedora (bueno, Lily Maid), trata de un trabajo que hizo sobre el poema "la Dama de Shalott" de Lord Tennyson.

Alfred, Lord Tennyson publicó “The Lady of Shalott” junto con otros poemas como “Mariana” en el año 1833, siendo una obra de juventud. Ésta fue revisada en 1842, y esta versión posterior, más perfecta, es la considerada definitiva.
“La Dama de Shalott” es una revisitación de los mitos Artúricos. Lord Tennyson más tarde compuso una serie de poemas de la similar temática, agrupados en “Idylls of the King”, aunque de características diferentes en cuanto a estructura e interpretación.

Durante la época Victoriana los temas de inspiración medieval gozaron de gran popularidad, en parte por la herencia de poetas Románticos, que como Keats, recogieron recogido baladas y poemas épicos (“La Belle Dame sans Merci” es un ejemplo), o adaptado algunas de las formas poéticas más tradicionales.
Esta influencia no es sólo patente en Tennyson. Durante el final del siglo XIX se llevó a cabo un trabajo de recogida y redescubrimiento de las leyendas británicas y sistematización el estudio éstas. Child, por ejemplo, recopiló la mayor cantidad de baladas y romances británicos que hoy se conservan.
También fue decisivo para esta revisión de la Edad Media la necesidad de escapismo de la sociedad victoriana. El mundo que reflejan estos poemas difiere mucho con el de la Revolución Industrial, que se estaba poblando ya de máquinas.
Así los lectores victorianos podían refugiarse en épocas pasadas muy idealizadas, pero que mostraban un mundo sencillo, lleno de virtud edificante y serenidad.
La Dama de Shalott muestra una imagen moral y representaría el ideal de la mujer victoriana: virginal, desconocedora del mundo y desconocida por éste, entregada a sus labores femeninas.
Fue durante el reinado de Victoria cuando cobraron relevancia las teorías del eterno femenino, y cuando se redujo a un papel aún más pasivo a la mujer.
El hogar se convirtió en el único lugar en el que eran dueñas y señoras, y su principal labor respecto a éste era mantenerlo como un lugar especial, el refugio sagrado opuesto a la dureza del mundo exterior, reservado a los hombres. La mujer es el centro del hogar, responsable del bienestar de su familia, e, incluso, de la guía espiritual y la salvación del alma de su esposo.


El poema, en forma de balada o romance tradicional, nos cuenta la historia de la Dama, confinada en la Isla del mismo nombre.
La historia está tomada en parte de “Le Morte d’Artur” de Mallory: Elaine de Astolat, the Lily Maid of Astolat, muere a causa del amor no correspondido por Lancelot.
El propio Tennyson recontaría la historia en el poema “Lancelot and Elaine”, ya dentro de los “Idylls of the King”. Sin embargo, la Dama de Shalott no tiene demasiado en común con Elaine de Astolat, exceptuando la presencia decisiva de Lancelot y ciertos detalles casi simbólicos, como los lirios o azucenas, asociados a ambas. La Dama, que carece de nombre, no parece un ser humano, si no más bien una entidad feérica que vive aislada y sujeta por una extraña maldición.
En las primeras estrofas se nos describe ya la situación de la Dama como alguien ajeno al mundo activo y “real”, del que no puede tomar parte ni siquiera contemplándolo.
Todo lo que puede hacer es tejer las imágenes que recibe del exterior por medio de un espejo.
Pero la aparición de Sir Lancelot va a acabar con su mundo estático, aunque sea conduciéndola a su muerte.
Pero la Dama de Shalott no sólo esta primera impresión.

En un romance Artúrico convencional el lector esperaría encontrar porqué la Dama está maldita, la naturaleza de esa maldición, porqué desconoce los términos de ésta, y cual era la situación en la que se encontraba para merecerla o quien se la impuso.
Pero Tennyson no nos muestra nada al respecto, señalando así que existen otros propósitos para el poema.
La Dama de Shalott es así un elemento alegórico de la voz del Poeta, tanto el Poeta como Creador, como de Tennyson como Poeta.

Al ser una obra temprana (Tennyson tenía 23 años cuando se publicó la primera versión) la vocación del autor aún no es firme, debido no sólo a su juventud, si no también a una serie de calamidades familiares (la incapacidad del padre y su posterior muerte, la pérdida de gran parte de la fortuna familiar, que también provocó el retraso de su matrimonio con Emily Sellwood) que parecían alejarle de la poesía.
La Dama es una Creadora. Transforma las imágenes que contemple en el espejo en “un mágico tapiz de alegres colores” y el único indicio que tiene el exterior de su existencia es el canto que rebasa alegremente las murallas y el río.
El aislamiento del artista es una idea que aparece en el Romanticismo tardío.
El artista no debe situarse en el centro del mundo, si no que debe estar retirado, para poder contemplarlo por completo, y poder reflejarlo estéticamente y trasformarlo en la serenidad del Arte.
Para ello debe tratar de desligarse del tiempo y el azar, para así hacerlo de la muerte de su Arte.
En el caso del poema, el mundo está representado por Camelot, un lugar fértil y donde la vida sigue su curso natural. El camino que lleva hasta allí está frecuentado por todo tipo de personas, y se nos presenta rebosante de actividad. El Arte se enfrenta con la Naturaleza, como un modo de liberarse de las impurezas de la vida. La Dama se protege de la Naturaleza que la rodea por medio de cuatro barreras: el río que rodea la isla, las murallas de la fortaleza en la que vive, el espejo que le ofrece una visión indirecta de la realidad, y, finalmente, la maldición.
Así impide la visión realista del mundo, y no evita toda relación con él. Lo único que obtiene y que puede observar es un reflejo distanciado y elegido de lo que hay más allá de la Isla, de lo que compone el Mundo real. Su objetivo es transformar la vida en Arte, y la vida se convierte en una mera distracción para el Artista. El Arte se inmuniza de los males del Mundo y puede crear una realidad diferenciada, que ofrece un refugio contra ellos o un alivio, y detenta una escala de valores diferente, en la que el más noble de todos es la Belleza.
Esta vida protegida y aislada tiene, a largo plazo, un coste. La Dama de Shalott empieza a comprobarlo paulatinamente, cuando dice que está “enferma de sombras”. Percibe que está dejando de lado necesidades personales a cambio del talento creador, y la aparición de Lancelot la lleva a rechazar su estado.
Lancelot, considerado el mejor caballero de Camelot, es la imagen de ese mundo atractivo pero engañoso. Lancelot era el Perfecto Caballero, sin embargo su comportamiento distaba de ser intachable.
Pero la rebelión de la Dama sólo conduce a la muerte, y, en consecuencia, a la muerte del Arte.

Ya se ha dicho que la estructura es la de una balada, recordando las formas orales de poesía.
Su división en cuatro partes, o cuatro cantos, que no contienen el mismo número de estrofas, ayuda a capturar la atención del lector por la narración.
Cada estrofa consta de nueve versos, con rima aaaabcccb. Los versos del primero al cuarto y del sexto al octavo son de ocho sílabas, formados por dos tetrámetros yámbicos (dos yambos unidos).
El quinto verso es de siete sílabas, combinando un anfíbraco y un tretrámetro yámbico.
El noveno verso, de seis sílabas, está formado por tres yambos.
Estos pies rítmicos son muy poco usuales en lengua española, pero sí en el verso inglés.
El metro yámbico sigue muy fielmente el ritmo conversacional, el ritmo tonal, de la lengua inglesa, con su patrón “arriba-abajo”, haciendo que el poema tenga una gran naturalidad. La aliteración está presente de forma constante, como corresponde a la lírica inglesa.
Los sonidos de las palabras nos recuerdan al río, al rumor del viento y las hojas, e, incluso, al repiqueteo de los cascos de un caballo, los cascabeles de sus arreos y la armadura del caballero.
Formalmente el poema es de una gran brillantez, algo característico de la obra de Tennyson, al que se le achaca ausencia de profundidad.
Parte de sus poemas se centran más en la elaboración formal, en conseguir unas imágenes y unos sonidos de gran belleza, antes que en el contenido.
Algunos de ellos pueden ser considerados únicamente muestras de la destreza formal del autor. En “Mariana”, poema incluido en la misma recopilación que “La Dama”,
Tennyson nos muestra la tristeza y desesperación de la protagonista por medio de unas imágenes técnicamente perfectas, enlazando su estado de ánimo con el paisaje desolado en el que vive, pero su historia es simplemente el marco para que el autor pueda tejer dichas imágenes.

“La Dama de Shalott” fue uno de los poemas más relevantes de Tennyson, y existen muchas representaciones pictóricas de la historia. Las Damas de Shalott más conocidas son las tres que pintó John William Waterhouse, y las que ilustraron una de las ediciones de los poemas de Tennyson, a cargo de Dante Gabriel Rosseti y William Holman Hunt.
Están encuadradas en el movimiento Pre-Rafaelita, casi coetáneo, y objeto de similares críticas acerca de un contenido convencional arropado por una técnica exquisita.

(Podría haber escrito más, pero había más o menos un máximo de 3 folios. Y hay que sumar cinco de traducción...)


Gracias Tejedora!

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6/14/2005

Imágen Camelot 3

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Imagen Camelot de Alan Lee (1984)

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Imagen Camelot 1

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6/13/2005


pendragon
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juego de pendrag�n, un cl�sico que ya no se encuentra
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6/12/2005

Aquí yace Leonor de Aquitania


Esta es la tumba de Leonor de Aquitania, la mayor precursora de las leyendas Artúricas.
Es curioso como su tumba la representa, tumbada leyendo un libro...(me recuerda a mí al acostarme, leyendo antes de dormirme XD).

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poema de La Dama de Shalott

Aún a riesgo de parecer pesada, voy a colocar aquí el poema de Lord Tennyson; el de la Dama de Shalott, éste es sacado de un libro (trae otros que ya pondré, porque también son artúricos). También podeis encontrar una traducción que hizo la tejedora y la colgó en su blog.
LA DAMA DE SHALOTT
I
A ambos lados del rio se despliegan
sembrados de cebada y de centeno
que visten la meseta y el cielo tocan;
y corre junto al campo la calzada
que va hasta Camelot la de las torres;
y va la gente en idas y venidas,
donde los lirios crecen contemplando,
en torno de la isla de allí abajo,
la isla de Shalott.
El sauce palidece, tiembla el álamo,
cae en sombras la brisa, y se estremece
en esa ola que corre sin cesar
a orillas de la isla por el rio
que fluye descendiendo a Camelot.
Cuatro muros y cuatro torres grises
dominan un lugar lleno de flores,
y en la isla silenciosa vive oculta
la Dama de Shalott.
Junto al margen velado por los sauces
deslízanse tiradas las gabarras
por morosos caballos. Sin saludos,
pasa como volando la falúa.
con su vela de seda a Camelot:
mas, ¿quién la ha visto hacer un ademán
o la ha visto asomada a la ventana?
¿O es que es conocida en todo el reino,
La Dama de Shalott?
Sólo al amanecer, los segadores
que siegan las espigas de cebada
escuchan la canción que trae el eco
del río que serpea, transparente,
y que va a Camelot la de las torres.
Y con la luna, el segador cansado,
que apila las gavillas en la tierra,
susurra al escucharla: "Ésa es el hada,
La Dama de Shalott".
II
Allí está ella, que teje noche y día
una mágica tela de colores.
Ha escuchado un susurro que le anuncia
que alguna horrible maldición le aguarda
si mira en dirección a Camelot.
No sabe qué será el encantamiento,
y así sigue tejiendo sin parar,
y ya sólo de eso se preocupa
la Dama de Shalott.
Y moviéndose en un límpido espejo
que está delante de ella todo el año,
se aparecen del mundo de las tinieblas.
Allí ve la cercana carretera
que abajo serpea hasta camelot:
allí gira del río el remolino,
y allí los más cerriles aldeanos
y las capas encarnadas de las mozas
Pasan junto a Shalott.
A veces, un tropel de damiselas,
un abad tendido en almohadones,
un zagal con el pelo ensortijado,
o un paje con vestido carmesí
van hacia Camelot la de las torres.
Y alguna vez, en el azul espejo,
cabalgan dos a dos los caballeros:
no tiene caballero que la sirva
la Dama de Shalott.
Pero aún ella goza cuando teje
las mágicas visiones del espejo:
a menudo en las noches silenciosas
un funeral con velas y penachos
con su música iba a Camelot;
o cuando estaba la luna en el cielo
venian dos amantes ya casados.
"harta estoy de tinieblas", se decía
la Dama de Shalott.
III
A un tiro de flecha de su alero
cabalgaba él en medio de las mieses:
venía el sol brillando entre las hojas,
llameando en las broncíneas grebas
del audaz y valiente Lanzarote.
Un cruzado por siempre de rodillas
ante una dama fulgía en su escudo
por los remotos campos amarillos
cercanos a Shalott.
Lucía libre la enjoyada brida
como un ramal de estrellas que se vé
prendido de la áurea galaxia.
Sonaban los alegres cascabeles
mientras él cabalgaba a Camelot:
y de su heráldica trena colgaba
un potente clarín todo de plata;
tintineaba, al trote, su armadura
muy cerca de Shalott.
Bajo el azul del cielo despejado
su silla tan lujosa refulgía
el yelmo y la alta pluma sobre el yelmo
como una sola llama ardían juntos
mientras él cabalgaba a Camelot.
Tal sucede en la noche purpúrea
bajo constelaciones luminosas,
un barbado meteoro se aproxima
a la quieta Shalott.
Su clara frente al sol resplandecía,
montado en su corcel de hermosos cascos;
pendían de debajo de su yelmo
sus bucles que eran negros cual tizones
mientras él cabalgaba a Camelot.
Al pasar por la orilla y junto al rio
brillaba en el espejo de cristal.
"tiroliro", por la margen del rio
cantaba Lanzarote.
Ella dejó el paño, dejó el telar,
a través de la estancia dio tres pasos,
vio que su lirio de agua florecía,
contempló el yelmo y contempló la pluma,
dirigió su mirada a Camelot.
Salió volando el hilo por los aires,
de lado a lado se quebró el espejo.
"Es ésta ya la maldición", gritó
la Dama de Shalott.
IV
Al soplo huracanado del levante,
los bosques sin color languidecían;
las aguas lamentábanse en la orilla;
con un cielo plomizo y bajo, estaba
lloviendo en Camelot la de las torres.
Ella descendió y encontró una barca
bajo un sauce flotando entre las aguas,
y en torno de la proa dejó escrito
La Dama de Shalott.
Y a través de la niebla, río abajo,
cual temerario vidente en un trance
que ve todos sus propios infortunios,
vidriada la expresión de su semblante,
dirigió su mirada a Camelot.
Y luego, a la caída de la tarde,
retiró la cadena y se tendió;
muy lejos la arrastró el ancho caudal,
la Dama de Shalott.
Echada, toda de un níveo blanco
que flotaba a los lados libremente
-leves hojas cayendo sobre ella-,
a través de los ruidos de la noche
fue deslizándose hasta Camelot.
Y en tanto que la barca serpeaba
entre cerros de sauces y sembrados,
cantar la oyeron su canción postrera,
la Dama de Shalott.
Oyeron un himno doliente y sacro
cantado en alto, cantado quedamente,
hasta que se heló su sangre despacio
y sus ojos se nublaron del todo
vueltos a Camelot la de las torres.
Cuando llegaba ya con la corriente
a la primera casa junto al agua,
cantando su canción, ella murió,
la Dama de Shalott.
Por debajo de torres y balcones,
junto a muros de calles y jardines,
su forma resplandeciente flotaba,
su mortal palidez entre las casas,
ya silenciosamente en Camelot.
Viniendo de los muelles se acercaron
caballero y burgués, señor y dama,
y su nombre leyeron en la proa,
la Dama de Shalott.
¿Quién es ésta?¿Y qué es lo que hace aquí?
Y en el cercano palacio encendido
se extinguió la alegría cortesana,
y llenos de temor se santiguaron
en Camelot los caballeros todos.
Pero quedó pensativo Lanzarote;
luego dijo: "tiene un hermoso rostro;
que Dios se apiade de ella, en su clemencia,
la Dama de Shalott".

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6/10/2005

Las Nieblas de Avalon


Este va a ser el libro por excelencia de este blog, para mi, uno de los mejores que he leído y que recomiendo a todo el que pueda, es un libro gordo, y, por desgracia sólo lo venden con tapa blanda y se estropea facilmente la cubierta (el mio, que ya ha pasado por muchas manos lo ha notado, y lleva la misma imagen en la portada)

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